viernes, 15 de julio de 2011

Tomar 8 vasos de agua diariamente es una "total insensatez"

La autora del artículo es la doctora Margaret McCartney, una generalista de Glasgow (Escocia), quien asegura, según el diario británico The Guardian, que la recomendación médica de tomar 8 vasos de agua diariamente es una "total insensatez".



Algunas organizaciones respaldadas por fabricantes de agua mineral, escribe McCartney, dicen que es importante beber entre 1,5 y 2 litros (de 6 a 8 vasos) de agua por día, y que estar aunque sea levemente deshidratado favorece el desarrollo de enfermedades.



Sin embargo, replica esta profesional, tales afirmaciones no han sido confirmadas por estudios, y beber demasiada agua puede incluso ser peligroso al causar una baja en el nivel de sodio en sangre (hiponatremia) y al exponer el cuerpo a elementos contaminantes presentes en el agua. "La gente sigue pensando que se va a morir o que sus riñones se van a secar si no toma seis vasos de agua por día", dijo McCartney. "Hasta donde yo sé, nunca hubo ninguna evidencia sobre esto en la literatura médica".



No cabe duda de que la campaña pro agua ha sido exitosa y de que está ampliamente instalado en la opinión pública que el cuerpo humano necesita al menos dos litros de líquido para funcionar. Se asegura que son muchos los beneficios que trae el cumplir esta regla. El agua abundante reduce las infecciones del tracto urinario, mejora la tonicidad de la piel, ayuda a perder peso, limita dolores de cabeza y fatiga, elimina la constipación y mejora la concentración; son algunas de las promesas formuladas por los promotores de esta práctica. Sobre todo esto, asegura McCartney, no hay evidencia sólida. Los riñones son máquinas maravillosas, a las que no es necesario inundar con litros de agua.



En coincidencia con ella, el doctor Heinz Valtin, de la Dartmouth Medical School, dijo a The Huffington Post que no hay estudios científicos que respalden la regla de los 8 vasos diarios. Así lo sostuvo en un artículo publicado en el American Journal of Physiology.



Claro que no todos los médicos están de acuerdo con McCartney. Su artículo tuvo algunas réplicas, entre otras, la de un colega del King's College London, Thomas Sanders, que señaló que beber líquido es muy importante para los muy jóvenes y para los muy viejos, que necesitan estar especialmente bien hidratados, según informa el dario Los Angeles Times.



En el artículo del Guardian se asegura, en cambio, que la sed es un mecanismo muy sofisticado. Si nuestro cuerpo necesita agua, nos lo hará sentir.



Segùn Los Angeles Times, los especialistas de la Clínica Mayo dicen que las personas deben tomar tanta agua como sea necesaria para reemplazar lo perdido durante el día. Ahora bien, hay muchos factores que pueden incidir en esto, como la cantidad de actividad física realizada, una descompostura (diarrea o vómitos), el tipo de comida ingerida, un entorno climático particularmente seco o caluroso o húmedo, y también una excesiva altitud.



Para los doctores de la Clínica Mayo, "si uno bebe lo suficiente como para no sentir sed casi nunca y producir un litro y medio de orina incolora o levemente amarilla, significa que la ingesta de fluido es la adecuada". Claro que, como método de control, no resulta demasiado práctico.



Lo que queda claro es que no hace falta saturarse de agua; salvo que se esté realmente sediento. Nuestro cuerpo es capaz de regularse e indicarnos cuándo y cuánto líquido debemos ingerir.



Por otra parte, no sólo el agua hidrata. Un estudio de la University of Aberdeen Medical School reveló que frutas y verduras pueden hidratar el cuerpo hasta dos veces más que un vaso de agua, debido a las sales, azúcares y minerales que contienen.



Eso sí, cuando la sed apremia, lo mejor y más barato es apelar al agua. Pero es de sentido común que no todos necesitamos la misma cantidad, ya que si bien tenemos un metabolismo análogo, éste tiene variantes; sin mencionar que no todos comemos lo mismo, hacemos la misma actividad ni habitamos la misma geografía.

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